sábado, 6 de agosto de 2011

Gobierno v/s Estudiantes

Primero, pienso que es indiscutible que los ideales del gobierno, antes de las marchas estudiantiles, estaban totalmente desvinculados a las aspiraciones de los estudiantes y a su patente preocupación por una educación más justa y de calidad. Para qué ir con cuentos, lo más probable es que en el gobierno de la concerta tampoco se hubiera hecho nada sin estas movilizaciones (ya que por algo no se hizo en 20 años).
Consecuencia de la crisis que vive la educación se suma una de representatividad política que lo único que está provocando es que los chilenos comencemos a vivir en desconfianza, y claramente nada bueno puede surgir de esto.
Si bien es cierto algo se ha hecho para responder a las demandas estudiantiles, sin embargo esto no es suficiente si lo que se busca es educación gratuita y de calidad. El camino, a mi parecer, debiese ser el de concientizar que la educación es el principal actor para lograr el desarrollo económico, social y cultural, en la lógica de que el estudiante significa, entre tantas otras cosas, un capital humano, tanto para sí mismo, como para el progreso del país (mientras más profesionales de calidad surjan, más desarrollo y eficiencia en el trabajo).
La oportunidad de progreso de una mayoría social depende únicamente de la educación que reciben, y si ésta no asegura un aprendizaje real y significativo para cada uno de los estudiantes (no sólo de aquellos que llegan con un capital cultural más elevado, y que por ende el proceso de enseñanza se hace más fluido y fructífero) continuará el fenómeno de reproducción social y el origen familiar marcará el futuro del alumno.
La propuesta del gobierno si bien no es del todo mala, no es suficiente. No aborda los temas de raíz como por ejemplo QUÉ SIGNIFICA UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD, se habla mucho de garantizarla pero qué noción de calidad se tiene y bajo qué lógica y estándares. Es importante también recalcar el punto de la formación docente, QUÉ IMPLICA LA “MODERNIZACIÓN” DE LA CARRERA DOCENTE y cómo esta se vincula al punto de promover la interculturalidad, si esa modernización se refiere a adquirir más características americanas resulta un tanto contradictoria, además por qué promoverla sólo en educación superior y no en un nivel más global. El docente es de cierto modo referente de cultura y se encarga dentro de otras cosas de resguardarla, entonces ¿por qué en vez de la modernización de la carrera no nos encargamos de preservar nuestra propia identidad chilena?
También tenemos en las propuestas “el perfeccionar el sistema de financiamiento escolar”. Pienso que más que perfeccionar este sistema se debe cambiar, otra vez Chile copió un modelo pero quitando y transformando aspectos para beneficiar solo a un sector (minoritario) de la sociedad. Al tener este sistema se está generando que el colegio seleccione a algunos estudiantes (segregando a otros) y no al revés como debiese ser, donde las familias elijen la educación de sus hijos.Además de funcioanr como una estrategia de mercado y quitando el carácter de DERECHO que debiese tener la educación.
 Por otro lado, según mi criterio, el aspecto más rescatable de la nueva propuesta y que podría traducirse en un posible cambio en la educación, es la desmunicipalización y la creación de la superintendencia de educación superior, que esperemos que realmente fiscalize el lucro y no quede solo en veremos. Sin embargo, sin una REFORME TRIBUTARIA (como muchos han mencionado) es imposible que se produzca un cambio en la educación.

Finalmente la propuesta  “suena bonita” pero  la pregunta es ¿en qué medida significa un cambio real en la educación chilena? Porque creo que si el gobierno busca que paren las movilizaciones, no es para que un año después se vuelvan a retomar por darse cuenta de que la propuesta no sirvió para nada.

Como punto final me parece ya casi inhumano la agresión desmedida que ejercen los carabineros frente a los estudiantes, me gustaría saber QUÉ SE OBTIENE DE SEMEJANTE VIOLENCIA, además del puro placer de ejercer dominación y poder frente a una persona.


Lunática Villanueva.

sábado, 25 de junio de 2011

Acerca de lo humano

 
P.E. —¿Cree que el hombre es un ser trascendente?


H.M. —No. No tiene alma como una entidad independiente. Pero existe el alma humana -dice y pone cara de misterio. Yo te voy a explicar. Pienso que los seres vivos son sistemas que tienen sus características como resultado de su organización y estructura, de cómo están hechos, y para que existan no se necesita de nada más. Pero al mismo tiempo los seres vivos tienen dos dimensiones de existencia. Una es su fisiología, su anatomía, su estructura. La otra, sus relaciones con otros, su existencia como totalidad. Lo que nos constituye como seres humanos es nuestro modo particular de ser en este dominio relacional donde se configura nuestro ser en el conversar, en el entrelazamiento del "lenguajear" y emocionar. Lo que vivimos lo traemos a la mano y configuramos en el conversar, y es en el conversar donde somos humanos. Como entes biológicos existimos en la biología donde sólo se da el vivir. La angustia y el sufrimiento humanos pertenecen al espacio de las relaciones. Todo lo espiritual, lo místico, los valores, la fama, la filosofía, la historia, pertenecen al ámbito de las relaciones en lo humano que es nuestro vivir en conversaciones. En el conversar construimos nuestra realidad con el otro.No es una cosa abstracta. El conversar es un modo particular de vivir juntos en coordinaciones del hacer y el emocionar. Por eso el conversar es constructor de realidades. Al operar en el lenguaje cambia nuestra fisiología. Por eso nos podemos herir o acariciar con las palabras. En este espacio relacional uno puede vivir en la exigencia o en la armonía con los otros. O se vive en el bienestar estético de una convivencia armónica, o en el sufrimiento de la exigencia negadora continua. Yo creo que Jesús era un gran biólogo. El hacía referencia a esta armonía fundamental del vivir sin exigencia, por ejemplo, cuando al hablar a través de las metáforas decía: "mirad las aves del campo, ni cultivan ni trabajan ni se esfuerzan y se alimentan mejor que los humanos" y sin angustias su existencia es armónica en la vida y la muerte. O cuando hablaba de las flores. O cuando decía que para entrar en el reino de Dios uno tenía que ser como los niños, y vivir sin la exigencia de la apariencia en la inocencia del presente, en el estar allí en armonía con las circunstancias. Decir todo eso es comprender la biología del ser espiritual.

En "El Sentido de lo Humano", Humberto Maturana.